miércoles, 12 de junio de 2013

De la Enfermería a la moda.

De pequeña quería ser astronauta. Creo que casi todos los niños hemos querido serlo, pero yo sabía que mi futuro no estaba entre naves espaciales. Después quise ser arquitecta, aunque precisamente mis pasiones no eran ni el dibujo ni las matemáticas. Mala elección, habría que seguir pensando. Apareció en mi mente el ser veterinaria. Ya empezaba el mundo de la salud a hacer sus estragos. Ahí ya supe que mi futuro estaba en la salud, ahora sólo hacía falta decidirme por animales o personas. 
Por el trabajo de mi padre (sanitario) siempre he estado rodeada de profesionales de la salud, tanto médicos como enfermeros como técnicos de rayos. 
Mi mente se inclinaba hacia la medicina, más concretamente por la neurocirugía. Me encantaba, y me sigue fascinando. Pese a la oposición de mi padre por meterme en este mundillo, al final me di cuenta que lo que más me gustaba era CUIDAR a la gente y no CURARLOS. La enfermería era el camino. Y no me arrepiento nada de haber escogido ese y no el otro. Ahora, soy DUE (Diplomada Universitaria en Enfermería) en paro, pero feliz por haber escogido esta profesión y no otra. 
Y os preguntaréis a que viene este rollo. Pues os comento, que en la enfermería también hay moda. ¡Hombre que si la hay! Y todos los fonendos de colores para que escojas el que más te pega con tu personalidad, los gorros de quirófano acordes con tu estado de ánimo de esa mañana (dependiendo de si tienes una instrumentación lumbar o un simple legrado a las 8:00 de la mañana), zuecos, muñequitos para llevar colgando tus tijeras, etc etc. Sinfín de cosas para cargar, aún más, tus bolsillos del pijama. 
¿Quién ha dicho que no hay moda en el hospital? Para muestra, un botón: 

- Este fonendo para tus tensiones más dulces:

 - Este compresor, para tus extracciones más salvajes:





 - Este gorro de quirófano, para cuando cubras las vacaciones de Navidad y tus amigos estén de fiesta:





 - y este uniforme, para alegrar la estancia a los más peques. 








martes, 11 de junio de 2013

Ironía

Como no me gusta seguir las tendencias, (y es cierto que algunas no me gustan), pues me he comprado una blusa a rayas negras y blancas. Si, de las de presidiario. En las "espadrilles" de Chanel (y todas sus variantes, por llamarlo de alguna manera) o en el lenguaje blogger "inspiraciones" ya llevo desde que aprendí a caminar. Las alpargatas de toda la vida llevan con nosotros, valga la redundancia, toda la vida, no las ha inventado Chanel, ni mucho menos. Yo las tengo de todos los colores, pero en mi pueblo (Santiago del Campo, Cáceres, que es el único lugar donde me las puedo poner...maldito tiempo Asturiano...) SIEMPRE se han llevado "tipo chancleta", es decir, sin meter completamente en el pie, pero ahora Chanel les pone su mítico símbolo, y entonces dejan de ser el calzado típico pueblerino para los días de resaca, para ser el complemento más "in" de todo el verano.
Como dice el título del post, es bastante irónico escuchar a la gente decir "-No, si a mi me gusta ir a mi rollo, no ir todos iguales" pero luego vamos como ovejas en el redil al imperio Amancio a comprarnos la misma ropa en distintas tallas. (Y yo la primera eh!). Que irónico todo.
En fin, que os pongo unas fotos de lo que ha ido entrando en el armario. Todo pasadísimo de moda eh!
(Ironía)